Justin Turner encontró en México una experiencia dentro y fuera del beisbol que no esperaba.
TIJUANA, Baja California (TorosDeTijuana.Com) 8 de septiembre del 2026.-
Cuando Justin Turner llegó a la Liga Mexicana de Beisbol Banorte (LMBB), era una incógnita para él saber cómo lo iban a recibir los fanáticos.
Durante la mayor parte de su carrera en la Gran Carpa, el “Barba Roja” formó parte de los Dodgers de Los Ángeles, convirtiéndose en un jugador muy estimado por los fans de la organización californiana. Al llegar a Tijuana, se encontraría con una mezcla de aficionados de distintos equipos, por lo que anticipaba reacciones divididas.
“Creo que mi pasado quedó atrás bastante rápido y me convertí en un Toro. Los fanáticos me demostraron su cariño y apoyo desde el primer día y han sido increíbles conmigo durante toda la temporada”, expresó.
Su pasado y su presente tuvieron un choque en el Toros Mobil Park durante junio. El grupo de seguidores “Pantone 294” realizó un viaje desde Los Ángeles, en el que más de 500 personas cruzaron la frontera para ver de cerca otra etapa más de la carrera del californiano en el beisbol.
“Que se unieran no solo para apoyarme a mí, sino también a Toros, que hicieran el viaje desde Los Ángeles, cruzaran la frontera, vinieran al juego y vivieran la experiencia, fue algo muy especial”, comentó.
A pesar de jugar en un estadio de grandes dimensiones, el infielder busca la manera de acercarse a los fanáticos como una forma de agradecer el apoyo que brindan al equipo día con día.

“Trato de acercarme a la mayor cantidad de personas posible, aunque no pueda llegar con todos. Trato de tomarme un tiempo cada día para firmar autógrafos, tomarme fotos con los aficionados y hacerles saber que apreciamos que vengan y nos apoyen”, agregó.
Justin tampoco llegó a México con una idea ya establecida. Durante su paso por Estados Unidos y Canadá en Grandes Ligas, el inicialista y su familia disfrutaban explorar las ciudades a las que viajaban para jugar pelota, una tradición que continuaron al llegar al país.
“Creo que mi familia y yo disfrutamos mucho sumergirnos en la cultura y conocer las ciudades en las que jugamos. No llegamos a ningún lugar con expectativas de cómo pensamos que va a ser. Nos gusta salir y descubrirlo por nosotros mismos. Así que nuestra experiencia aquí en Tijuana y en todo México realmente ha sido fantástica. Hemos disfrutado cada minuto de ella”, indicó.
Pero su llegada a México no fue solamente por el beisbol. También había una razón mucho más personal: quería que su hijo conociera una cultura diferente y viviera todas esas experiencias junto a él.
“Creo que hay muchísimas lecciones de vida dentro del beisbol. Una de ellas es formar parte de un equipo, contar con otras personas y depender de los demás para alcanzar un objetivo”, explicó.
Porque si algo quiere que su hijo aprenda del beisbol, es que fallar no significa que la historia terminó. Siempre queda otro turno, otra oportunidad para volver a intentarlo.
“El beisbol es un juego de fracasos. Fallas muchas veces, especialmente cuando eres bateador. Fallas una y otra vez y, aun así, tienes la oportunidad de ser grande. Y espero que mi hijo pueda aprender eso y entender que, solo porque no tengas éxito una, dos o tres veces, cuando llegue esa cuarta oportunidad y logres hacerlo, puede marcar la diferencia en todo el juego”, manifestó.
Y todo ese camino lo tiene hoy en un escenario que alguna vez parecía lejano: su primer año en México y su primera oportunidad de disputar un campeonato con Toros de Tijuana.
“He visto a muchos jugadores que han estado durante mucho tiempo en el beisbol y nunca tuvieron la oportunidad de jugar por un campeonato. Así que definitivamente no es algo que dé por sentado. Sé que todos los muchachos aquí están emocionados y esperan con ansias esta oportunidad. No podemos esperar a que llegue la hora de juego para buscar aprovechar el momento y traer ese campeonato a Tijuana”, concluyó.
Porque en su primer año en México, Justin Turner no solo encontró una nueva casaca. Encontró una nueva historia que contarle a su hijo: la de una oportunidad que llegó fuera de casa y que ahora busca ponerle punto final con un campeonato.







