Tras comenzar en el beisbol a los cinco años, Alí Solís ahora desea conquistar la Serie del Rey con Toros de Tijuana.
TIJUANA, Baja California (TorosDeTijuana.Com) 9 de septiembre del 2026.-
De las calles de su colonia en Mexicali a los grandes escenarios del beisbol, Alí Solís ha construido una carrera marcada por sacrificios, aprendizajes y momentos que guarda con especial cariño.
Cuando tenía apenas cinco años, el beisbol comenzó a formar parte de su vida. Un vecino mayor que él solía invitarlo a jugar en las calles de la cuadra y, al darse cuenta de que el pequeño Alí tenía habilidades y, sobre todo, una gran pasión por el deporte, decidió comentárselo a sus padres, quienes no dudaron en apoyarlo.
“Mis papás me tomaron la palabra, me llevaron a la práctica y se me facilitaba. Yo veía la bola y me tiraban elevados y los agarraba como si nada, y desde ahí me empecé a dar cuenta que me gustaba el deporte”, comentó.
Aquella facilidad para atrapar la pelota comenzó a marcar el rumbo de su vida mucho antes de lo que imaginaba. A los trece años, los entonces Tigres Capitalinos se fijaron en él y lo firmaron como profesional.
Para Alí, sin embargo, dar ese paso significaba alejarse de casa a una edad muy temprana.
“Mi mamá no quería, obviamente; mi papá me dijo que sí y finalmente me dejaron ir. Me tocó estar en Pastejé, cuando Tigres entrenaba allá. Después de eso me fui a Veracruz, a una academia de Tigres también”, expresó.
Cuatro años después, con apenas 17, su camino tomó un nuevo rumbo al ser firmado en Estados Unidos. El esfuerzo de aquellos primeros años encontró una recompensa que quedaría para siempre en su memoria.
El 16 de septiembre de 2012, Alí Solís cumplió uno de los sueños más grandes de cualquier pelotero: debutó con los Padres de San Diego en las Grandes Ligas.
“Es una de las cosas que recuerdo con más aprecio y más amor, porque fue un fruto que se dio después de tanto tiempo en las academias, de salir tan pequeño de casa. Entonces creo que fue una de las cosas más bonitas que he vivido en el juego de pelota”, mencionó.
Pero su trayectoria no se resume únicamente en su paso por las Grandes Ligas. A lo largo de los años, el receptor ha sido protagonista de distintos capítulos que han dejado huella en su carrera, desde formar parte de la batería en juegos sin hit hasta conquistar campeonatos en ligas menores y en el beisbol de verano mexicano.
“Todos esos momentos que he vivido a lo largo de mi carrera son bastante importantes para mí, y los sigo guardando y recordando con mucha emoción todo el tiempo”, agregó.

Ahora, una nueva página se escribe en su carrera. Después de vestir otros uniformes, Alí regresó a Toros de Tijuana con la temporada ya iniciada. El reencuentro con la frontera significó algo especial para el receptor, quien nació en Mexicali y siente una conexión particular con Tijuana.
“Soy de Mexicali y siento esa cercanía con Tijuana, entonces hay un sentimiento muy fuerte. Estoy contentísimo de estar de regreso. La verdad que anhelaba regresar aquí en Tijuana, se nos dio”, manifestó.
Y el regreso no pudo llegar en mejor momento. Hoy, con Toros de Tijuana a cuatro victorias del campeonato, Alí Solís disfruta la oportunidad de disputar una Serie del Rey y aportar su experiencia en la búsqueda del trofeo de 108 costuras.
Más allá de los años de trayectoria, los equipos, las academias y aquel debut en Grandes Ligas, la ilusión sigue siendo prácticamente la misma que cuando comenzó a jugar en las calles de su cuadra.
“Estamos disfrutando, apoyando y poniendo el granito de arena que se necesite para poder llevarnos el trofeo. Yo creo que todos empezamos esta temporada con esa ilusión de poder levantar ese trofeo y, agradecido más que nada también porque por aquí estamos, estamos en la Serie del Rey y la verdad que bien emocionado y contento por poder estar en esta situación junto a todos mis compañeros”, concluyó.







