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    Armando Esquivel
    • Martes 18 de Abril del 2017 12:39 PM

“¡O CAPTAIN! ¡MY CAPTAIN!”

Los primeros juegos de la temporada 2017 han sido el inicio del final para la carrera del gran tercera base tijuanense Óscar Robles, quien, con los Toros de Tijuana, está en su campaña de retiro de la Liga Mexicana de Beisbol.

Cuatro meses le quedan a su historial como pelotero profesional y seguramente le pasarán muy rápido.

En un “abrir y cerrar de ojos” le caerá el telón encima y terminará una etapa en la que cumplió todo con lo que soñó de niño.

Me lo encuentro en la gira por Saltillo; tengo el privilegio de viajar con el equipo y en esta ocasión me tocó ir sentado justo a su lado en uno de los camiones que transporta a los campeones de la Zona Norte en ruta de Monterrey a Saltillo.

La oscuridad de la noche es lo único visible por las ventanas y las luces lejanas llaman la atención del “Capitán”, quien deja que su mirada descanse y se pierda a la distancia, mientras pasamos de Nuevo León a Coahuila.

Pareciera que fuera su primera gira y no quisiera perderse el más mínimo detalle del recorrido, pero al contrario, quizá quiere grabarse bien el camino de ese penúltimo viaje a Saltillo en su carrera.

Mientras observa por la ventana estoy casi seguro que va recordando sus años de pelotero amatuer cuando dominaba los campos de la Mesa de Otay y en Nacionales por todo el país.

O tal vez vaya rememorando aquella temporada 1995-1996 cuando debutó jugando la segunda base con Algodoneros de Guasave y fue designado Novato del Año de la Liga Mexicana del Pacífico.

Más bien creo que va reviviendo las imágenes de la campaña del 2000, ese año en el que vivió sus primeros juegos en la Liga Mexicana de Beisbol enfundado en la casaca de los Diablos Rojos del México, una campaña en la que terminó jugando en Oaxaca.

Ahora que lo recuerdo, estoy casi seguro que se va acordando de la fecha más importante en su carrera y de su vida; ese día que cumplió la promesa que le hizo a su madre en el lecho de muerte y que consumó de una forma muy especial.

En México, el 10 de mayo es el Día de las Madres y fue el día que el destino le tenía reservada para que volteara al cielo y dedicara el debut a su progenitora.

Robles salió al estadio Busch para enfrentar a Cardenales de San Luis en el primer juego en su carrera enfundado en los colores de Dodgers de Los Ángeles.

Seguramente en eso piensa, o quizá en su primer hit en Grandes Ligas que cayó dos días después en ese mismo escenario y ante la serpentina de Chris Carpenter, quien hizo batería con Yadier Molina.

Es posible también que venga recordando su par de años con los Padres de San Diego, eso de jugar Grandes Ligas cerca de casa no lo ha de olvidar.

Pero quizá no venga recordando, seguro que alguien como él aún tiene sueños por cumplir y los viene imaginando, los viene maquinando, los está soñando, porque los campeonatos primero hay que imaginarlos y soñarlos.

Eso es, seguramente mientras el camión devora kilómetros, Óscar Robles ya se vio a lo lejos cerrando su carrera con un título con los Toros de Tijuana, el equipo de su ciudad natal, se imagina ese campeonato que se le escapó en el 2016 y que quizá lo hizo regresar para una última temporada, un último intento.

Y seguramente y sin temor a equivocarme, también va recordando a su bonita familia, esos seres queridos que lo han apoyado y hecho fuerte por muchos años; esas personas a las que quiere a la distancia y que ahora el tiempo les recompensará con tenerlo cerca todos los días.

Él es el “capitán” y su tiempo está por cumplirse; la hora de decir adiós ya está aquí para uno de los más grandes peloteros que ha dado Tijuana.

Algo que estoy seguro no extrañará el buen Óscar Robles, son los vuelos de avión, esos nunca le han gustado.

A mi tampoco.

Nos vemos en la parte alta del estadio Gasmart SDQ
Goodbye Horses….!!

aesquivel@torosdetijuana.com
Twitter: @paupa11

Licenciado en Derecho por la UABC. Reportero de El Sol de Tijuana y ESTO. Editor de Deportes de los diarios FRONTERA Tijuana, FRONTERA, Ensenada, FRONTERA San Diego y LA CRÓNICA de Mexicali. Acreditado por Padres de San Diego para los juegos de temporada regular y Clásico Mundial de Beisbol. Acreditado por Potros de Tijuana y Toros de Tijuana en la Liga Mexicana de Beisbol.

Armando Esquivel COLUMNA: #SomosToros